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La cerveza trapense: idiosincrasia, historia y estilos

Cervezas trapenses

Las cervezas trapenses son uno de los grandes iconos internacionales de la cultura cervecera global. Conocidas por expertos y aficionados de la cerveza, siempre han sido sinónimo de calidad y de respeto por la tradición, dada su vinculación al entorno monástico. Para muchos, la cerveza después de salir de trabajar o del aperitivo del domingo es una experiencia religiosa. Sin embargo, para los monjes que elaboran cerveza trapense, la cosa va más allá, dado que este proceso es una parte importante de su vida religiosa y de una forma concreta de ver el mundo que empezó Benito de Nursia en el siglo VI.

En este artículo vamos a dar una visión exhaustiva de la historia, las cerveceras, los estilos y la relevancia de las cervezas trapenses.

Los orígenes de la Orden de la Trapa

Los monasterios trapenses o trapistas son miembros de la Orden del Císter de la Estricta Observancia. Esta es una orden monástica católica que sigue, de una forma rígidamente fiel, los principios de ordenamiento dictados por San Benito de Nursia. Los trapenses son así parte de la Orden del Císter y a la vez, de la Orden de San Benito, por lo tanto, sus religiosos son monjes y monjas benedictinos.

En el siglo VI y en la abadía de Montecassino, Benito de Nursia escribió lo que vino luego a conocerse como Regla de San Benito. Era un conjunto de normas que regulaba de forma minuciosa todos los aspectos cotidianos y litúrgicos de la vida de los monjes y monjas. Algunos de los preceptos más destacables serían:

  • Los monjes y monjas deben dedicar buena parte de su tiempo a la meditación y el rezo.
  • Los monjes y monjas deben equilibrar esta vida contemplativa con largas horas de trabajo manual.
  • Los frutos de este trabajo manual deben destinarse al mantenimiento del monasterio y sus excedentes ser destinados a la comunidad.
  • Las aspiraciones mundanas deben quedar completamente relegadas a la insignificancia.

Estos preceptos y muchos otros se resumen en el lema ora et labora, rezar y trabajar en latín. La Regla de San Benito sirvió de inspiración para regular la vida monástica católica en Europa durante siglos. Buscando formalizar una visión estricta de esta norma, en 1098 se funda la Orden del Císter en el monasterio de Citeaux (Císter) por los religiosos Roberto de Molesme, Alberico y Esteban Harding, alejándose así de la relajación y distracción de la contemplación y el rezo que el ordenamiento cluniaciense, el modelo imperante por entonces, había traído a la vida monástica.

Una nueva revisión de la Regla de San Benito

Ya en el siglo XVII, y por los mismos motivos, se funda en la abadía de La Trapa, la Orden del Císter de la Estricta Observancia, que pasa a conocerse como Orden de La Trapa. El abad Armand Jean Le Bouthillier de Rancé quiere refundar la Orden del Císter con una revisión que de nuevo pasa por una interpretación más severa de la Regla de San Benito.

Es esta reformulación ocurrida en la abadía normanda la que inspira el día a día de las abadías trapenses que hoy nos proporcionan increíbles cervezas. Los monjes y monjas que viven en abadías trapenses se levantan realmente pronto para rezar pero luego pasan largas horas trabajando. Muchas de ellas se dedican a la elaboración de productos gastronómicos para consumo propio, vendiendo los excedentes para financiar el mantenimiento de la abadía y los gastos de la vida monástica y para hacer obras caritativas en las comunidades en las que están insertas. Los productos varían mucho. Hay abadías especializadas en miel, en dulces, en queso, en vino y, cómo no, en cerveza.

Historia de las cervezas trapenses

Varios expertos señalan que el origen de la cerveza de abadía trapense puede estar en buscar una forma de potabilización de las aguas. Esto se puede decir de muchos fenómenos cerveceros europeos, especialmente de aquellas regiones con poco agua de manantial o de montaña. Los monasterios trapenses fueron una presencia importante, continua y vital en la Bélgica del siglo XIX y XX y es en buen parte por eso que vemos muchos elementos de este enfoque cervecero en Bélgica y lo que luego ha venido a llamarse “cerveza de abadía”.

Aunque la Orden de la Trapa era francesa, en el siglo XIX muchos monasterios trapenses fueron saqueados o sometidos a confiscaciones e impuestos por el Estado Francés durante la Revolución. También las dos Guerras Mundiales tuvieron mucha más virulencia en Francia que en Bélgica, es por eso que muchos monasterios de origen francés cruzaron la frontera belga durante estos dos siglos. Lógicamente, una vez se asentaban, volvían a su operativa y, en muchos casos, eso conllevaba la producción de cerveza, siendo esta un instrumento realmente útil para financiar la construcción y ampliación de monasterios.

Conoce la historia y los estilos de la cerveza trapense, uno de los capítulos más interesantes de la cultura cervecera

A mediados del siglo XX la cerveza trapense ya gozaba de una gran fama y suponía una isla de diferencia frente a la masificación de las lager y pilsners industriales. Por eso, muchas cerveceras pequeñas belgas empezaron a utilizar en sus etiquetas el término trapense para vender más o dar una idea de calidad. Cansados de esto en 1960 Orval presentó una denuncia contra la cervecera Veltem de Lovaina por emplear el término trapense en su cerveza Veltem Trappist. Los jueces dieron la razón a Orval y establecieron que para que una cerveza o cualquier producto pueda llamarse comercialmente trapense o trapista debía de estar producido directamente o bajo la supervisión de monasterios de la Orden de la Trapa.

La creación de la Asociación Internacional Trapense

Para evitar problemas legales muchas de estas cerveceras dejaron de utilizar el término y empezaron a referirse a sus cerveza como “de abadía”.

Para profundizar en la diferenciación de las cervezas trapenses de verdad, en 1997 se creó la Asociación Internacional Trapense (ITA), integrada por 8 abadías. Esta asociación preveía una comisión encargada de determinar qué productos podían recibir el sello ATP (Authentic Trappist Product) y el logo de Producto Auténtico Trapense. Se estableció también un protocolo por el cual abadías trapenses podían solicitar la inclusión de sus monasterios y productos en la asociación y el sello. Este contempla visitas a las instalaciones y cata de los productos por los miembros de la comisión.

Características de una auténtica cerveza trapense

La ITA tiene marca tres criterios que diferencian a una auténtica cerveza trapista:

  • Debe ser producida en el recinto de la abadía o monasterio de la Orden y ejecutada o supervisada por sus monjes o monjas.
  • La elaboración de cerveza queda relegada a un segundo plano de importancia respecto a la vida monástica y sus liturgias, teniendo la producción que adaptarse a esta y no al contrario.
  • Los beneficios de la venta de la cerveza deben de estar destinados a financiar el mantenimiento del monasterio, el sustento de sus residentes y las obras de caridad y comunitarias. Será una actividad sin ningún ánimo de lucro.

Listado de cervezas trapenses auténticas

Según la ITA, hay 12 cerveceras trapenses oficiales más dos que que aunque no puedan utilizar el sello sí que puede usar etiquetadas como cervezas trapistas con su permiso. Una sería Mont des Cats en Francia, que se elabora fuera de la abadía de Notre-Dame de Scourmont. Y la otra Cardeña Tripel que también se elabora fuera del Monasterio de San Pedro de Cardeña en España.

Las doce cervezas trapenses oficiales con sello son:

En Austria

  • Stift Engelszell con diferentes variedades entre las que destaca Gregorius y Benno.

En Bélgica:

En Estados Unidos:

  • Spencer Brewery de Saint Joseph’s Abbey.

En Inglaterra:

  • Tynt Meadow de Mount Saint Bernard Abbey.

En Italia:

  • Tre Fontane de Abbazia delle Tre Fontane.

En Países Bajos:

Los estilos de cervezas trapenses

Aunque hay bastante discusión al respecto, sí que podemos decir que hay cuatro estilos de cerveza trapense de forma general. Sus nombres vienen marcados por el volumen alcohólico y también, por la cantidad de grano empleado para elaborarlas, que determinaba el coste de los impuestos por elaboración de bebidas alcohólicas de Bélgica.

Estos serían los cuatro estilos trapenses tradicionales:

Patersbier

También conocida como enkle en Holanda. Sus barriles se marcaban con una sola X. Es la cerveza de consumo habitual de los monjes, posiblemente de consumo diario como fuente de hidratación años atrás y ahora solo para ocasiones festivas. Es la más baja en alcohol, con un volumen entre un 3% y un 5%. Suelen ser cervezas rubias, con notas especiadas y herbales, ligeras de cuerpo y frescas. Una auténtica cerveza de mesa.

Dubbel

Antiguamente se marcaban sus barriles o botellas con XX, una doble equis. Es una cerveza tostada e intensa. Con un volumen alcohólico entre 6,5 y 8%. Tiene notas de bizcocho, nuez y ciruela madura. Westmalle Dubbel se considera la primera de todas, con una receta que incorporaron en 1856 y que cambió en 1922 para introducir en ella el azúcar candi. Esto permitía subir el grado alcohólico sin engordar el cuerpo. Resultó en una práctica que luego copiaron muchas cerveceras belgas.

Tripel

Botella de Cerveza trapense Westmalle Tripel
Cerveza trapense Westmalle Tripel

Sus barriles se solían marcar con XXX, tres equis. Es una cerveza rubia de alta graduación, entre 7,5% y 9,5%, pero liviana. De nuevo Westmalle es protagonista, con la primera cervecera en utilizar este término comercialmente en 1934. Además, era muy poco habitual hacer cervezas rubias de alta graduación. Hasta entonces había habido muchas cervezas oscuras llamadas popularmente tripel.

Quadrupel

Sus barriles se marcaban con XXXX, cuatro equis. Son las cervezas trapenses de más alta graduación, entre un 9% y un 12% de volumen alcohólico. Su color oscila entre el ambarino oscuro y el caoba oscuro casi negro. Son muy licorosas, con notas de fruta madura, cacao y caramelo tostado. La Trappe Quadrupel fue la primera en utilizar este término comercialmente.

Hasta aquí este recorrido por las cervezas trapenses. Esperamos que haya sido interesante pero no podemos sino recomendaros que lo mejor de todo es probarla. Podéis comprar la mayoría de ellas en la sección de cervezas trapenses de nuestra tienda online.

Fuentes: Order of Cistercians of the Strict Observance; American Homebrewers Association, Asociación Internacional Trapense

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