La tradición cervecera británica es una de las más antiguas del mundo y una de las más variadas. La cerveza ha sido una parte central de su cultura y los diferentes estilos tradicionales nos hablan de la historia del Reino Unido y de sus protagonistas. Las ales británicas encuentran su hábitat en el pub pero posiblemente han viajado mucho más de lo que te imaginas.
El afán exportador del Imperio Británico y de la Compañía de Indias Orientales cambió mucho el panorama cervecero. Visitando algunos de sus estilos seremos conscientes de ello.
Te damos recomendaciones de maridaje, del vaso o copa en la que servirla y algunas referencias por explorar. Estas son las cervezas británicas de las que te tienes que tomar una en la vida.
Una bitter
Bitter es posiblemente el estilo más popular y, a la vez más inclusivo, del Reino Unido. Bajo este nombre encontramos un amplio rango de cervezas que tienen en común tener un fondo acaramelado ligero y un final seco, algo amargo. La clave en las bitter es el equilibrio y la bebibilidad, gracias a una baja carbonatación. Así se presenta de colores que van desde el dorado oscuro al cobrizo. Su espuma suele ser ligera, de color marfil. Es elaborada con maltas y lúpulos locales que le dan notas terrosas y frutales.
El nombre del estilo viene de una época primaria de la cultura cervecera cuando las cervezas se diferenciaban con términos sencillos y descriptivos como bitter (amarga), dark ale (oscura), pale ale (rubia), old ale (envejecida), mild (suave), etc…

Origen clásico Reino Unido
Graduación: entre 3,5% y 5,5% de alcohol.
Maridajes: cheddar joven, cacahuete garrapiñado y fish and chips.
Copa o vaso donde servir: vaso de pinta (Nonic, Tumbler o Becker).
Recomendaciones: St Peter’s Best Bitter, Fuller’s London Pride y Bombardier.
Una pale ale
Las Pale Ale británicas son las rubias del día a día pero en este caso fermentadas con levadura de alta fermentación. Su concepción actual tiene su origen en el siglo XIX en la región de Burton, donde el tipo de agua calcárea hace que los aromas del lúpulo tengan más intensidad. Su color va del dorado pajizo al ambarino claro. Suelene tener una espuma abundante y duradera de color blanco. El lúpulo sería el protanista en lo que aroma se refiere aportando notas frutales, terrosos y de resina. El amargor es medio, bastante moderado.
Origen clásico Reino Unido
Graduación: entre 4% y 5,5% de alcohol.
Maridajes: cheddar maduro, empanadas, guisos de carne y verduras potentes.
Copa o vaso donde servir: vaso de pinta (Nonic, Tumbler o Becker).
Recomendaciones: Coopers Original Pale Ale, Adnams Ghost Ship y CCVK VII Tits.
Una Irish Red Ale
Las Irish Red Ale son cervezas que apuestan por una interesante maltosidad acaramelada de fondo pero con un final seco que evita que empalaguen. Estamos ante uno de los estilos más populares en los bares de las dos Irlandas y todo Reino Unido, dado que ofrece un gran equilibrio y bastante sabor. Se presenta de un color que va del cobrizo claro al caoba claro, con espumas beiges finas pero persistente. El sabor a cereal tostado y fruta roja madura sirven de fondo a notas resinosas provenientes de los lúpulos autóctonos.
Es una cerveza de trago largo, por eso siempre son elaboradas con poco alcohol y poca carbonatación.
Origen clásico: Irlanda
Graduación: entre 6% y 8% de alcohol.
Maridaje: guisos de caza, quesos grasos y chocolate no muy amargo.
Copa o vaso donde servir: vaso de pinta (Nonic, Tumbler o Becker).
Recomendaciones: Porterhouse Red Ale y CCVK Red Kahs.
Una brown ale
Las brown ale son un estilo británico que proviene de las mild, un estilo antiguo de cerveza tostada de baja graduación realmente maltosa y que se oponía a las bitter, más lupuladas y amargas. El color de estas cervezas oscila entre un cobrizo oscuro y un color caoba oscuro, con cremosas espumas beige. Las maltas tostadas son las protagonistas, aportando notas de bizcocho, caramelo, café y frutos secos tostados. La graduación y la carbonatación son bajas.
Origen clásico: Reino Unido
Graduación: entre 4% y 6% de alcohol.
Maridaje: quesos semicurados y curados, carnes rojas a la parrilla y estofadas, hortalizas y tubérculos de otoño.
Copa o vaso donde servir: vaso de pinta (Nonic, Tumbler o Becker).
Recomendaciones: Samuel Smith Nut Brown Ale, Rogue Hazelnut Brown Ale, Hobgoblin.
Una English Old Ale
Estamos ante uno de los estilos antiguos más interesantes pero menos practicados en la actualidad. Las old ale inglesas son cervezas de gran cuerpo y perfil maltoso y con bastante potencia alcohólica. Tradicionalmente se maduraban largamente en tinajas o barriles para acabar de redondearlas. Su color oscila entre un ambarino oscuro hasta un marrón intenso casi negro. En ellas encontramos notas de fruta roja madura, toques torrefactos y un perfil avinado o licoroso, dependiendo del volumen alcohólico. Podemos encontrar también sutiles recuerdos ácidos como de frutos del bosque. Son cervezas de gran complejidad para disfrutar con calma, dejando que se templen para apreciarlas en su cenit de matices.

Origen: Inglaterra
Graduación: entre 6% y 12% de alcohol.
Maridaje: quesos cremosos, tartas de queso, estofados y parrillas de carne roja y guisos de caza.
Copa o vaso donde servir: snifter o copa de cognac.
Recomendaciones: Wychwood King Goblin, Adnams Broadside, CCVK Red Plus.
Una porter
Las porter tienen su origen en la Inglaterra del siglo XVIII. Reciben su nombre de los trabajadores de Londres que se dedicaban a transportar las mercancías fruto de la Revolución Industrial. Se dice que originariamente era una mezcla de tres cervezas: una old ale, una pale ale o brown ale y una mild. A posteriori las fábricas empezarían a elaborarlas con las características con que las conocemos hoy. Son cervezas negras con algún reflejo caoba. En lo que a alcohol se refiere, diríamos que son de una graduación media. Su cuerpo es medio y su carbonatación baja. Encontramos en ellas notas torrefactas de café, cacao y un fondo maltoso con toques de toffee y galleta.
Origen: Inglaterra
Graduación: entre 4,5% y 7% de alcohol.
Maridaje: moluscos (ostras y mejillones), guisos de carne roja, cocina mexicana y quesos azules suaves y cremosos.
Copa o vaso donde servir: vaso de pinta (Nonic, Tumbler o Becker).
Recomendaciones: St Peter’ Old Style Porter, Oso Brew Co Porter, Anchor Porter.
Una Wee Heavy
Estamos ante una receta puramente escocesa. La wee heavy es una variación fuerte de las scottish ale tradicionales. Antiguamente en Escocia se hacía una diferenciación basada en la graduación alcohólica pero también en el coste en chelines del barril, por eso a veces veremos escritos en las etiquetas de algunas marcas tradicionales 60, 70, 80 o 90 shillings. Estamos ante una cerveza eminentemente maltosa, donde el lúpulo no aporta aromas ni sabores. Tienen un color que va del cobrizo oscuro al marrón casi negro. En boca son cremosas y contundentes. Nos aportan sabores de cereal tostado, galleta y frutas rojas maduras, con algún toque licoroso o vínico. A veces podemos encontrar recuerdos de ahumado de turba que nunca deberían ser dominantes.
Origen: Escocia
Graduación: Entre 6,5% y 10% de alcohol.
Maridaje: asados y estofados de carne roja, caza, quesos de vaca curados, postres a base de leche y frutas rojas.
Copa o vaso donde servir: copa tulipa.
Recomendaciones: Belahven Wee Heavy.
Una IPA
Las India Pale Ale son un estilo de exportación creado por los británicos en el siglo XVIII para la India. Tomaron una pale ale, su rubia del día a día, y subieron el grado alcohólico y el aporte de lúpulo para que aguantara ese movido viaje en barco de 4 meses, dado que ambos tienen un efecto antibacteriano. Esto les confieren más cuerpo, aromas y amargor.
Este estilo ha evolucionado mucho en los últimos 30 años, especialmente tras la explosión de la cerveza artesanal en Estados Unidos en los años 80. Allí los americanos han reinterpretado este estilo británico empleado materias primas propias. El lúpulo americano tiene unos perfiles cítricos y fruta tropical muy sugerentes frente a los aromas herbales y terrosos de las británicas.
Origen: Reino Unido
Graduación: 6 y 7% de alcohol.
Maridaje: comidas picantes y especiadas, currys, barbacoa de cerdo y quesos curados.
Copa o vaso donde servir: vasos de pinta o copa tulipa.
Recomendaciones: Samuel Smith India Ale, St Austell Proper Job, Hobgoblin IPA.
Una Imperial Stout
Potente cerveza negra de tradición británica. Estamos ante un tradicional estilo de exportación creado en el siglo XVIII para llevar en buenas condiciones cervezas negras a la corte zarista de Rusia. Se tomaron las porter, cervezas negras más ligeras, y se subió el grado alcohólico y el empleo de lúpulo para que fueran más resistentes al viaje. Así queda un brebaje denso, con intensas notas de café, cacao y regaliz, con un toque licoroso y un final amargo.
Aunque sea un estilo británico se elaboran buenas Imperial Stout en todo el mundo.

Origen clásico: Inglaterra.
Graduación: entre 7% y 11% de alcohol.
Maridaje: chocolate negro, brownies y postres no muy dulces.
Copa o vaso donde servir: snifter o copa de coñac.
Recomendaciones: Samuel Smith Imperial Stout, Emelisse Imperial Stout, Sanfrutos Oro Negro.