Westvleteren, el mito de la cerveza belga

Te hablamos de las cervezas belgas más buscadas y apreciadas del mundo: Westvleteren

Cuando hablamos de cerveza trapense,  a nuestra cabeza vienen unas cuantas marcas, pero hay una que destaca entre todas por su rareza y prestigio. Se trata de las cervezas Westvleteren, elaboradas en la abadía de San Sixto de esta localidad, bajo el sello trapense. 

Elaboran tres variedades: Westvleteren 6, Westvleteren 8 y Westvleteren 12. Todas ellas, pero especialmente la última, han estado consideradas entre las mejores cervezas del mundo por diferentes ránkings y web de reseñas de amantes de la cerveza.

Sin duda, son cervezas elaboradas con la máxima calidad siguiendo el estilo de esta gran liga de cervezas. Pero su enorme valoración y prestigio no sólo se debe a su calidad, sino que también está basada en la exclusividad del producto. 

Los monjes elaboran cerveza para consumo propio y venden los excedentes para financiar sus actividades y mantener la abadía. Su producción es realmente limitada, tan solo 6.000 hectolitros al año. Por ello, los monjes han determinado que sólo se podrá comprar en periodos de tiempo concretos, en su abadía y con un límite por persona. De hecho, hay que registrarse en su web con 60 días de adelanto y dar la matrícula del coche con el que se irán a recoger.

Y te preguntarás, ¿entonces cómo se consiguen Westvleteren sin ir a la abadía? Pues porque hay un interesante mercado secundario en el que la cerveza sube notablemente de precio.

Variedades de Wesvleteren

Como decíamos hay tres variedades que se producen en esta prestigiosa cervecera trapense. A simple vista, es difícil diferenciarlas por que la botella es la misma y lo único que cambia es la chapa y su color.

  • Westvleteren 6: se trata de una belgian blonde (5,8%), una elegante cerveza rubia con espuma blanca. Cuenta con notas frutales y especiadas, un cuerpo pleno pero chispeante y un final seco. Notablemente lupulada. La diferenciarás porque tiene una chapa verde.
  • Westvleteren 8: una belgian dubbel (8%), esto es una cerveza tostada, de color entre castaño y caoba, con cremosa espuma marfil. Cuenta con notas de frutos secos y pasas. Cuerpo intenso, fondo dulce y maltoso. Tiene una chapa azul.
  • Westvleteren 12: es una belgian quadrupel(10,2%). Esto es una cerveza de un color caoba oscuro con densa espuma de color hueso. Tiene notas a pasas, licores y caramelo. Es intensa, con cuerpo y cálida. Su chapa es dorada.

El origen de la abadía de Westvleteren

En 1814 Jan-Baptist Victoor abandonó tras enviudar la localidad de Poperinge y se retiró como eremita al bosque de Sint-Sixtus, en al oeste de la localidad belga de Vleteren. Muy cerca de donde se ubicó había habido dos comunidades monásticas ya extintas, por lo que el lugar ya contaba con un halo sacro. En 1831 varios monjes provenientes de la abadía francesa de Mont-des-Cats cruzaron la frontera belga y se unieron a él. Juntos comenzaron la construcción del Priorato de San Sixto o Sint-Sixtus. Solo 7 años después ya estaban elaborando cerveza para consumo propio, así como otros productos de avituallamiento. La cerveza financiaba el crecimiento del conjunto monástico con más edificios sacros, construcciones utilitarias y escuelas.

Algo después, el priorato se convirtió en abadía gracias a una ampliación sustentada por una donación de terreno muy sustancial en 1860 de la familia Lebbe. Este es el origen de la Sin-Sixtusabdij de Westvleteren (al oeste de Vleteren) que es una abadía trapense, esto es perteneciente a la Orden Trapista francesa.

La abadía ha sido testigo de grandes eventos históricos. Sirvió de techo a refugiados y fue empleada como dormitorio por soldados aliados en la I Guerra Mundial. En la resaca de la II Guerra Mundial se tomaron medidas para reducir la producción de cerveza, hasta los 6000 hectolitros que no han sido todavía superados. Esta fue una importante medida pero entre otras más decisivas que debían devolver a la vida monástica la reclusión inicialmente pretendida por la orden del Trappe. Fue quizás este periodo de 1941 a 1968, bajo el liderazgo del Abad Dom Gerardus Deleye, cuando la abadía adquirió el carácter misterioso y exclusivo que hoy desprende.

Westvleteren, una cerveza trapense excelente

Westvleteren es una cerveza trapense o cerveza trapista. Esto quiere decir que se produce en un monasterio de la Orden del Trappe, una subcorriente dentro de la Orden del Cister que sigue unos principios de ordenamiento vinculados al trabajo y la producción muy concretos, con una interpretación más estricta de la norma benedictina: ora et labora, es decir, orar y trabajar.

La cerveza y las abadías trapenses

La Orden del Trappe es de origen francés, sin embargo, hoy la mayoría de cervezas elaboradas bajo este sello están en Bélgica. Esto se debe a que muchos monjes franceses, y con ellos sus monasterios y su producción de cerveza, cruzaron la frontera belga para obtener mejores condiciones fiscales o para huir de las diferentes guerras a lo largo del siglo XIX y XX. 

Las cerveza trapenses han contado siempre con una gran valoración. Por eso muchas cerveceras laicas utilizaron la etiqueta trapense como reclamo comercial durante el siglo XX. Es por eso que en 1997 lanzaron el sello ATP, Authentic Trappist Product, que reconoce a las cervezas y otros productos elaborados dentro de monasterios trapenses. Hoy este sello reconoce 12 cerveceras trapenses: 6 en Bélgica, 2 en Holanda, una en Austria, una en Estados Unidos, una en Italia y una en Inglaterra.

La mayoría de ellas elaboran todos o algunos de los cinco estilos trapenses más reconocibles; patersbier, blonde, dubbel, tripel y quadrupel. Sin embargo, hay algunas que salen de este típica división de estilos trapenses y elaboran otras variedades.

La historia de Westvleren

Desde la primera elaboración de cerveza de junio de 1839 las cosas han cambiado mucho en Sint-Sixtus de Westvleteren. La cervecera ha tenido altos y bajos, se han ido ampliando las naves de producción y modernizado la maquinaria, pasando por calderas de leña, de vapor y las modernas cocinas eléctricas. En los 70 se instalaron tanques de fermentación abierta para las levaduras que le dan ese toque tan distintivo a la cerveza y que son una rareza en la industria, con muy pocos ejemplos a nivel global. También se instaló el laboratorio en esta década para el control exhaustivo de la calidad.

En tiempos más recientes se han instalado nuevos molinos de malta, planta de tratamiento de agua,planta de energía fotovoltaica, líneas de embotellado de máxima precisión y salas de maduración.

La idea es mantener y aumentar la calidad de la cerveza a la vez que se ahorra energía, se daña lo mínimo posible el medio ambiente y se reducen las horas empleadas en elaborar. Con la actual tecnología sólo elaboran cerveza 42 días al año con doble turno. El proceso de elaboración es llevado a cabo con cierto secreto por un número reducido de monjes. Sin embargo, otras labores como el envasado y el almacenaje son efectuadas por trabajadores laicos.

Todo esto suma para que este mito de la cerveza siga llegando a los vasos de los amantes de la buena cerveza. Por todo este mimo en la elaboración, Wesvleteren ha sido considerada en muchos certámenes como la mejor cerveza del mundo global y en sus categorías.

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