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Cerveza artesana vs Cerveza Indie

Algunos clientes nuevos entran en nuestro tienda preguntando por cerveza artesana. No es de extrañar, al pasar por nuestra puerta ven un rótulo que indica que dentro podrán encontrarlas, además de cervezas de importación y material de elaboración casera de cerveza. Sin embargo, cada vez nos resulta más difícil saber a qué se están refiriendo.

Cerveza artesanaAl poco de abrir la tienda, cuando alguien nos pedía una “artesana” entendíamos que se refería a aquellas cervezas locales elaboradas por productores pequeños que buscan una calidad superior y un sabor más intenso.

Sin embargo, cada vez es más notable algunos que vienen nombrando como artesana a las nuevas referencias que las grandes cerveceras españolas han ido sacando como reacción a la aparición de una gran variedad de referencias procedentes de microcervecerías.

Por otro lado, y como bien indicaba el artículo “Los curiosos y recientes movimientos de las grandes cerveceras españolas” aparecido en la web cervezaartesana.es, las grandes compañías de toda la vida han empezado a comprar, parcialmente, a algunas microcervecerías nacionales e internacionales.

La estrategia de las grandes es dual. En primer lugar quieren ser parte, y no solo espectador, de un cambio en las preferencias del consumidor. En segundo lugar, mientras puedan, confundirán al consumidor con nuevas referencias de sus marcas habituales. Las publicitan con una aparente mayor calidad haciendo campañas que hablan de la autenticidad del producto, de los ingredientes, etc… Sí, todos tenemos un par de anuncios en la cabeza.

Así, apreciamos una disputa por el término “artesana” que, viendo la correlación de fuerzas y recursos, posiblemente las grandes ganarán.

Además, siendo estrictos, el término cerveza artesana siempre tuvo sus límites. Muchas de las nuevas “micros” vienen del mundo del homebrewing y, en sus primeros pasos, tuvieron ese componente “artesano”. Sin embargo, una vez superada esa primera fase lo que diferencia sus productos respecto a las “industriales” tradicionales, no es tanto las técnicas, sino la calidad. Elaborar cerveza a cierta escala conlleva una industrialización que garantice la estandarización del producto y su seguridad alimentaria.

Cuando miramos a fábricas tradicionales de grandes países cerveceros como Bélgica, Alemania o Reino Unido, parece haber una cierta resistencia a diferenciarlas con la etiqueta de “artesanas” por su volumen y, quizás, porque no sean locales. Sin embargo, nadie duda de su calidad.

España no cuenta con una regulación que diferencie qué es cerveza artesana y qué no. Países como Estados Unidos o, recientemente Italia, han conseguida legislar para diferenciarlas. Más allá de las alusiones técnicas a pasteurización o la filtración, se menciona la capacidad de producción máxima en hectólitros, siendo la americana mucho más flexible.

Sin embargo, la legislación italiana introduce un concepto que la esfera craft americana está reivindicando desde hace tiempo: la independencia económica. Es requisito que estas fábricas no dependan económicamente de otras fábricas o grupos empresariales e incluso que esté físicamente separada de otras.Cerveza Indie

Con esa idea, el término Indie Beer ha ido tomando fuerza en la industria americana para diferenciar lo que antes se llamaba craft. En enero de 2016, el San Diego Reader publicaba el artículo “Craft is dead. Now we drink Indie beer(La artesana ha muerto. Ahora bebemos cerveza Indie), en el que reflejaba la reacción en redes sociales de importante cerveceras locales ante la apertura de un brewpub de 10 Barrel en el East Village de esa ciudad. La microcervecería de Oregón 10 Barrel había sido comprada recientemente por AB InBev, la compañía que controla un tercio de toda la cerveza que se consume en el mundo. De hecho, se conoció su intención de abrir otros brewpubs por todo el país, haciendo uso de ese recién adquirido músculo financiero, pero también de la etiqueta craft.

Aún así, el argumento utilizado para defender a las indies no es el tamaño del negocio, solo hay que ver a BrewDog o, en otro nivel, Mikkeller. El razonamiento está en que sólo con independencia económica los cerveceros podrán tomar la libre decisión de apostar por la calidad y no por números crecientes en la cuenta de resultados.Cerveza De Molen Bommen & Granaten PX Barrel Aged

Esta idea también está abierta a debate y podemos ver que hay posibles colaboraciones de grandes cerveceras y pequeñas cerveceras para aspectos concretos del negocio de la cerveza.

En mayo de 2015, Brouwerij De Molen y Brouwerij de Koningshoeven, responsable de las cervezas trapenses La Trappe, llegaron a un acuerdo para que las producciones de la micro entraran en su potente cadena de distribución en Holanda. Koningshoeven es una subsidiaria de Bavaria, una gran compañía de dimensión internacional. De esta forma, muchas personas empezaron a preocuparse cuando veían cervezas de De Molen salir de camiones de Bavaria. Rumores sobre la posible venta de una de las mejores cerveceras de Europa empezaron a correr. Presunciones sobre lo que pasaría con la calidad de la birra volaron. Sin embargo, lo único que estaba ocurriendo es que las perlas de la micro de Bodegraven llegaban a todos los puntos de Holanda con mucha facilidad.

Nómada BrewingA nivel más local, la compra del 40% de la madrileña Nómada Brewing por el grupo Mahou-San Miguel también trajo muchas especulaciones en el sector. El gigante nacional no se quedaba ahí y también había adquirido parte de las americana Founders, siendo ambas distribuidas por su subsidiaria Cervecera Independiente.

Nómada Brewing ha replanteado sus referencias y las ha presentado recientemente al sector especializado. La preocupación venía en torno a la calidad y el precio. Hace pocas semanas, hemos descubierto que el efecto ha sido completamente el contrario al que esperábamos. El precio ha subido, despejando bulos de que saldrían con un precio que rompería el mercado. La calidad también ha subido, gracias a unas instalaciones espectaculares y un cuidado con la cadena de frío que asegura la frescura del producto.

Al final, los acuerdos entre grandes y pequeñas pueden funcionar bien o mal. La clave está en la calidad y en mantenerla. Por lo tanto, sólo nos queda seguir probando como el único método fiable de que las cosas se siguen haciendo bien.

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