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Las cervezas clásicas alemanas que no te puedes perder

Las mejores cervezas alemanas clásicas

Con este artículo queremos ayudarte a conocer la riquísima tradición de las cervezas alemanas, una de las más importantes del mundo. Os hablaremos de sus estilos más conocidos, así como los estilos regionales no tan populares pero igualmente interesantes.

Habitualmente cuando se piensa en la cerveza alemana, nos viene a la cabeza la famosa Ley de Pureza de 1516 y el Oktoberfest. Ambas representan la centralidad de la cerveza en este país. La Ley de Pureza establece que para elaborar una cerveza de calidad, sólo debía haber cebada, agua y lúpulo. Dado que todavía no se conocía la levadura. Hasta el día de hoy muchas cerveceras se rigen por esta norma. En cuanto al Oktoberfest de Munich rememora las celebraciones del primer matrimonio de Luis I de Baviera allá 1810. Sin embargo, más allá de su tamaño, no es muy diferente de todas las fiestas cerveceras de cosecha de Baviera, donde la cerveza es casi religión.
En Alemania priman las lager, sin embargo, hay muchos estilos ale e incluso de fermentación espontánea que te sorprenderán. Si en lugar de sólo leerlo quieres también probarlo, puedes pedir ya tu Pack TOP Alemanas.

Helles

Botella de Cerveza Augustiner Hell

Helles significa ‘clara’ en alemán y  son las cervezas tipo lager más ligeras que podemos encontrar en este país. Las Helles son típicas de Baviera, aunque se beben en toda Alemania. Hay mucha variación entre las cervezas de este estilo, pero normalmente presentan un color pajizo claro,  son muy filtradas, de carbonatación suave o media y con poco amargor. Tiene un aroma floral y herbal proveniente de la variedades de lúpulos nobles alemanes. Buenos ejemplos son Augustiner Hell, Tegernseer Hell y Rittmayer Landbier Hell.

Origen clásico Alemania
Graduación: entre 4% y 5,5% de alcohol.
Maridajes: cocina especiada asiática, frituras, barbacoas, pescados y mariscos y quesos fuertes.
Copa o vaso donde servir: vaso pilsener o pokal.

Pilsner

Botella de Cerveza Rittmayer Bitter 42
Cerveza Rittmayer Bitter 42

Estamos ante un estilo clásico de la cerveza ligera. Las pilsner son típicas de Sajonia, aunque se beben en toda Alemania. Toma su nombre de la ciudad de Pilsen, cuyas finas aguas son ideales para hacer cervezas ligeras, limpias y secas. Aunque todo el mundo lo reconoce como un estilo checo, el estilo surgió de utilizar modernas técnicas de fermentación en frío importadas de Alemania a mediados del siglo XIX. Gracias a su éxito internacional, consiguió que el estilo pilsen, pilsner o pils fuera reconocido y altamente apreciado. Es clara y limpia gracias al empleo de maltas realmente pálidas. Tiene un aroma floral y herbal proveniente de la variedad autóctona de lúpulo Saaz de la cercana región de Zatec. Su final es seco y de un amargor medio. Buenos ejemplos son Krusovice o Pilsner Urquell en la vertiente checa, y Rittmayer Bitter 42 o Jever.

Origen clásico Baviera.
Graduación: entre 4% y 5,5% de alcohol.
Maridajes: cocina especiada asiática, frituras, barbacoas, pescados y mariscos y quesos fuertes.
Copa o vaso donde servir: vaso pilsener o pokal.

Doppelbock

Botella de Cerveza Ayinger Celebrator
Cerveza Ayinger Celebrator

Las doppelbock son intensas cerveza lager de un color caoba oscuro donde la malta es la auténtica protagonista. Son típicas de Alemania  y su receta apunta a un origen monástico, siendo la versión más oscura de las lager fuertes alemanas o bocks. Las bocks suelene elaborarse para primavera, otoño e invierno como ayuda para combatir los fríos.

Las doppelbock nos transmiten toques de bizcocho, de ciruelas pasas y alguna nota cafetera del pequeño empleo de maltas torrefactas. Su graduación es media alta y su cuerpo de cierta densidad. En boca resultan algo dulces pero sin empalagar.

Buenos ejemplos son Rittmayer Aischbüffel, Ayinger Celebrator y Hirschbrau Doppel-Hirsch.

Origen clásico: Baviera.
Graduación: entre 6% y 8% de alcohol.
Maridaje: guisos de caza, quesos grasos y chocolate no muy amargo.
Copa o vaso donde servir: copa de tulipa

Kölsch

Botella de Cerveza Früh Kolsch
Cerveza Früh Kolsch

Las kölsch son originariamente de la ciudad alemana de Colonia, aunque ahora se elaboran en toda su región. Aunque tiene aspecto de lager rubia, en realidad, es una cerveza de alta fermentación. Se presenta de un color dorado vivo, con una abundante espuma blanca y jabonosa de baja retención. Su carbonatación es media alta. Son cervezas de un ligero perfil frutal y aromas herbales provenientes de los lúpulos nobles alemanes.

Origen clásico: Colonia.
Graduación: entre 4% y 6% de alcohol.
Maridaje: ensaladas de hoja verde, aperitivos ligeros y quesos de vaca semicurados.
Copa o vaso donde servir: vaso de tubo o stange.

Altbier

Botella de Cerveza alemana Diebels Alt
Cerveza alemana Diebels Alt

Las altbier son una variedad de cerveza provenientes de la ciudad de Düsseldorf. Su nombre en alemán quiere decir “cerveza vieja”, dado que esta cervezas son envejecidas en sótanos para que alcancen su punto óptimo de maduración. Este envejecimiento hace que los sabores de las maltas se potencien y redondeen aportando notas de bollo y pasas y frutos rojos maduros. Los aromas herbales de los lúpulos nobles cierran la combinación de sabores. Son cervezas de un color que va del rojizo claro al marrón oscuro. Su carbonatación es media y pueden variar en lo que a cuerpo se refiere.

Origen: Dusseldorf
Graduación: entre 7% y 10% de alcohol.
Maridaje: platos mediterráneos, verduras asadas, quesos azules suaves y carnes blancas.
Copa o vaso donde servir: copa de cáliz o tulipa.

Rauchbier

Botella de Cerveza Rittmayer Rauchbier
Cerveza Rittmayer Rauchbier

Las cervezas ahumadas o rauchbier representan una gran tradición en Franconia, una de las regiones del noroeste de Baviera, siendo Bamberg la ciudad clave para este estilo. Allí y en poblaciones cercanas llevan elaborando lagers con maltas ahumadas con viruta de haya desde el año 1500 aproximadamente. Este ahumado se traduce a la cerveza en un intenso aroma a barbacoa, cecina ahumada y madera. Para contrarrestar este intenso aroma y sabor, cuentan con una base maltosa y un final seco para que la sensación en boca no sea tan larga.

Origen: Franconia (Alta Baviera).
Graduación: entre 4,5% y 6% de alcohol.
Maridaje: barbacoa, productos ahumados de toda índole, sushi (sashimi y niguiris) y paella de pollo o conejo.
Copa o vaso donde servir: jarra o vaso de pinta.

Berliner weisse

Cerveza Stone White Ghost

Las berliner weisse son cervezas ácidas muy refrescantes típicas de la región de Berlín. Las tropas napoleónicas la llamaran el “Champagne del Norte” por su chispeante burbujeo, su elegante perfil frutal y su acidez. Es una cerveza dorada con algo de turbidez pálido. Esto proviene del trigo empleado en su elaboración. La acidez proviene de los lactobacilos con los que se inocula. En Alemania es típico tomarla con siropes de hierbas – waldmeister – o de frutos rojos.

Es ideal para el verano, siendo una gran alternativa a las sidras y cavas pero con incluso menos graduación. Este estilo es genial a nivel gastronómico. Encaja con muchos tipos de platos y además nos limpia el paladar para pasar sin rastros de uno a otro.

Origen clásico Berlín.
Graduación: entre 2,8% y 4,5% de alcohol.
Maridajes: aperitivos grasos y frituras, encurtidos, patés, queso de cabra y ensaladas de frutas.
Copa o vaso donde servir: copa de cáliz o tulipa.

Hefeweizen

Las cervezas de trigo alemanas son conocidas a nivel mundial. Originariamente son del sur del país, donde han sido utilizadas como sustitutos del alimento en tiempos de cuaresma por monjes y como reconstituyentes para los trabajadores. Se presentan de un color dorado con una gran turbidez proveniente de la levadura – hefe – y de las proteínas del trigo. Su espuma es cremosa y abundante aunque poco persistente. Los aromas más destacados de las weizen son la banana madura, el clavo o recuerdo a especias y, en algunos casos, un toque de chicle de fresa. Hay muchas variaciones del estilo con diferentes densidades, grados de filtrado o incluso color si se añaden maltas tostadas. A esto último le llamaríamos dunkelweizen.

Botella Cerveza Andechs Weissbier
Cerveza Andechs Weissbier

Origen: Baviera y sur de Alemania

Graduación: 4 y 6,5% de alcohol.
Maridaje: carnes blancas asadas fritas o empanadas, cocina mexicana e hindú, productos ahumados, postres a base de plátano.
Copa o vaso donde servir: vasos de trigo.

Weizenbock

Botella de Cerveza Schneider TAP 5
Cerveza Schneider TAP 5

Las weizenbock son una versión fortificada de las cervezas de trigo de Alemania. Para ello hay que emplear más malta y más trigo para tener más azúcares que, tras fermentación, se transformen en alcohol. Suelen tener un color más oscuro que el de una hefeweizen y conservan su turbidez. Son cervezas en los que los toques frutales son más maduros, con notas de pasas, ciruelas pasas y frutos rojos, incluso de vino. Notamos también un mayor dulzor que en sus hermanas pequeñas, acompañado de un calor licoroso. Peligro. De nuevo, hay versiones más claras y otras más oscuras, elaboradas con maltas tostadas.

Origen: Baviera
Graduación: entre 7% y 9% de alcohol.
Maridaje: verduras y carnes blancas y rojas a la brasa, quesos ahumados de vaca y oveja, strudel de manzana y postres y pasteles con compota de frutas.
Copa o vaso donde servir: vasos de trigo o tulipa.

Eisbock

Botella de Cerveza Schneider Aventinus Eisbock
Cerveza Schneider Aventinus Eisbock

Las eisbock son cervezas realmente potente como resultado de un increíble proceso. Se toma una cerveza maltosa de cierta graduación y se la somete a una congelación. Al tener el alcohol una temperatura de congelación más baja que el agua. Al transformarse esta en hielo, se consigue separar buena parte de la que la cerveza contenía. El resultado es un brebaje con mayor intensidad alcohólica y densidad. Es un destilado por congelación, básicamente. Esta operación se puede repetir varias veces para obtener resultados más contundentes.

Así las eisbock se perciben muy licorosas tanto a la vista, como en nariz y boca. No tienen casi carbonatación, dado que la congelación la destruyó. Notamos aromas de frutas rojas muy maduras, algún punto ahumado y recuerdos a brandy.

Origen clásico: Alemania.
Graduación: entre 7% y 14% de alcohol.
Maridaje: chocolate negro, brownies y postres no muy dulces.
Copa o vaso donde servir: snifter o copa de coñac.

Si te ha gustado este recorrido por los estilos clásicos alemanes, quizás se te esté haciendo la boca agua pensando en probarlos. Si quieres, puedes echar un ojo a nuestro Pack TOP Alemanas en el que recogemos todos estos estilos, como te sugeríamos al principio.


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